Hogar de Alabanza

"Ven Espíritu Santo."
Situación
Somos templo de Dios. Su Espíritu nos habita, somos su Cuerpo por la Eucaristía.
La Palabra
Ageo 1, 1-8
El año segundo del rey Darío, el día primero del mes sexto, la palabra del Señor fue dirigida a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judá, y a Josué, hijo de Josadac, sumo sacerdote, por medio del profeta Ageo:
«Esto dice el Señor del universo: Este pueblo anda diciendo:
"No es momento de ponerse a construir la casa del Señor"».
La palabra del Señor vino por medio del profeta Ageo:
«¿Y es momento de vivir en casas lujosas mientras el templo es una ruina?
Ahora pues, esto dice el Señor del universo:
Pensad bien en vuestra situación. Sembrasteis mucho, y recogisteis poco, coméis y no os llenáis; bebéis y seguís con sed; os vestís y no entráis en calor; el trabajador guarda su salario en saco roto.
Esto dice el Señor del universo: Pensad bien en vuestra situación. Subid al monte, traed madera, construid el templo. Me complaceré en él y seré glorificado, dice el Señor».
Plegaria
Bendito seas, Señor, que has querido ser uno conmigo. Gracias, por tu plan de amor y la vida nueva que nos das. El mundo no te puede ver ni recibir, no te puede conocer. Pero nosotros te conocemos y vivimos en tí. Nos llenas de paz, de gozo y de amor en tu presencia. Ahora sabemos que Jesús y tú Padre, sois uno. Y por el Espíritu somos uno contigo. Unidos a ti damos fruto. Tenemos una alegría que nada ni nadie nos puede quitar. Conocemos tu amor. Queremos vivir tu vida, ser templo tuyo, como tú vives la nuestra. Gloria a tí, Señor.
Signo
Rompemos una caja de cartón y luego la intentamos reconstruir. Cada vez que pecamos destruimos la obra del Señor en nosotros. Cada vez que nos reconciliamos intentamos reparar el templo de Cristo.
Reflexión
Vivir la vida nuestra y al mismo tiempo la vida de Dios eso es construir el templo. Dios no está fuera de nosotros, vive en nosotros y nosotros en Él. Su Espíritu nos mueve, nos unge, nos guía, nos susurra, nos llena de su amor. Somos su Cuerpo. Al alimentarnos de la Eucaristía su Cuerpo es nuestro cuerpo, y nuestro cuerpo el suyo.
Bendición
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